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El pistacho espaƱol y europeo busca referentes y sinergias comunes en el liderazgo de California

  • 6 jun 2023
  • 6 Min. de lectura
  • El Consejo Europeo del Pistacho (CEP) y American Pistachio Growers (APG) firman un convenio para compartir información, organizar congresos o visitas e identificar proyectos de colaboración.

  • Europa no es rival de EEUU en este cultivo emergente: EspaƱa triplicarĆ” su producción actual en 2028 pero en 2023 cosecharĆ” unas 4.500 toneladas por las 590.000 norteamericanas.

  • El CEP reconoce las diferencias con California –de regadĆ­o intensivo frente al modelo mayoritario de secano espaƱol- pero plantea mirarse en ese espejo para ganar en dimensión, generar economĆ­as de escala y ser mĆ”s competitivo.


Richard Matoian (a la derecha), presidente de American Pistachio Growers (APG) y Carlos SuÔrez (a la izqda), del Consejo Europeo Pistacho (CEP) se saludan tras rubricar el convenio de colaboración entre sendas entidades

Talavera, 31-5-2023.- ā€œEspaƱa y algunas zonas productoras de la Europa mediterrĆ”nea estĆ”n viviendo la eclosión del pistacho pero, comparados con California, somos como una gota de agua en el ocĆ©ano. Existen sinergias que nos conviene a todos aprovechar. Para no perder la rentabilidad actual tenemos que aumentar el consumo y ser mĆ”s competitivos y eso pasa por organizarse, mejorar en eficiencia y explorar vĆ­as de co-laboración con EEUUā€. Esa fue la principal conclusión expuesta por Carlos SuĆ”rez, presidente del Consejo Europeo del Pistacho (CEP) tras rubricar con su homólogo de American Pistachios Growers (APG), Richard Matoian, un convenio entre sendas entidades que permitirĆ” compartir información, organizar congresos y visitas conjuntas e identificar futuros proyectos de colaboración. SuĆ”rez y Matoian analizaron durante una jornada desarrollada este fin de semana en el recinto ferial de Talavera de la Reina (Toledo) la situación de este fruto seco a uno y otro lado del AtlĆ”ntico y dejaron claras las diferencias entre sendos modelos: mĆ”s allĆ” de ser un sector sólo incipiente en Europa y ya muy maduro en EEUU –que es, con 590.000 toneladas, el lĆ­der mundial indiscutible- el pistacho californiano se basa en sistemas intensivos de altos rendimientos en regadĆ­o; el espaƱol, por el contrario, es mayoritariamente de secano y/o regadĆ­o de apoyo, pero con po-tencialidad de convertirse en el cuarto productor mundial gracias a la gran superficie disponible para su cul-tivo y a la ventaja logĆ­stica de encontrarse dentro del mercado Ćŗnico de la UE. Pero ambos comparten un interĆ©s: aumentar la ingesta del pistacho como producto saludable en Europa.


La CEP engloba a buena parte de los principales productores –fundamentalmente espaƱoles- de pistachos pero tambiĆ©n a procesadores, comercializadores, viveros asĆ­ como empresas de maquinaria y ser-vicios procedentes de las principales zonas de cultivo europeas. Grecia es la primera en producción de este grupo, con unas 8.000 toneladas (t) en unas 10.000 hectĆ”reas (ha) pero sin posibilidades de expansión; le sigue EspaƱa, con 4.500 t. a lo largo de 66.000 ha. plantadas, de las que hoy solo estĆ”n en producción el 10%; en tercer lugar quedarĆ­a Sicilia (Italia) con 2.000 t. en 5.000 ha. pero tambiĆ©n limitada por su condición de Ć­nsula. Nuestro paĆ­s estĆ” llamado a liderar la producción comunitaria y el CEP aspira a ser el germen desde el que erigir una interprofesional europea con la que cimentar el crecimiento de este cultivo y su mercado.


La APG, por su parte, es una asociación que representa a mĆ”s de 800 grandes productores, pro-cesadores y comercializadores de California, Arizona y Nuevo MĆ©xico. Como aclaró su presidente, el sector norteamericano dirige sólo el 31% de su producción a su mercado domĆ©stico, el resto –un 69%- lo exporta fundamentalmente a Europa (24%), a China y Hong Kong (21%) y a Ɓfrica y Oriente Medio (12%). En 2022, la APG gestionó un presupuesto de 18 millones de dólares (1,7 millones del Gobierno federal y otros 17,1 fi-nanciados por el propio sector a razón de unos 0,07 euros/kg al cambio), de los cuales el 80% se dirigieron a promoción (publicidad y marketing) y el resto a estudios sobre las propiedades saludables de este cultivo.


La CEP, por su parte y siguiendo el modelo norteamericano, ha iniciado este aƱo una campaƱa piloto a partir de aportaciones voluntarias de sus miembros productores y comercializadores (0,05 €/kg ) para financiar las acciones de la asociación. La intención a largo plazo es, cuando se transforme en una interpro-fesional europea –como ya existe en el caso del algodón- aprobar extensiones de norma que permitan co-financiar, junto a los fondos europeos existentes, futuras promociones para incentivar el consumo en la UE. Para lograr tal meta –dijo SuĆ”rez- ā€œes esencial que los distintos actores de la cadena de valor del pistacho en nuestro paĆ­s y del resto de zonas productoras de Europa den un paso adelante y se asocien al CEPā€.


En ambos casos, mucho mĆ”s aĆŗn en el espaƱol, se trata de un cultivo en franca expansión que estĆ” obteniendo altas rentabilidades. En 2020 la superficie dedicada al pistacho en California no llegaba a las 160.000 ha, este aƱo superarĆ” las 180.000 y para 2026 sumarĆ”n unas 206.000. Hoy –como recordó SuĆ”rez- en EspaƱa se produce en unas 66.000 ha, el 70% de ellas en zonas de secano, con rendimientos mĆ”s bajos que en regadĆ­o (400 Kg/ha y 1.000 kg/ha, respectivamente) y sensiblemente inferiores a los californianos. En torno al 80% de lo plantado pero el 98% de la producción actual se corresponde a la variedad Kerman, cuyo principal problema es que el 60% de sus frutos son cerrados (lo que obliga a darles salida a travĆ©s de la industria). La situación, segĆŗn las proyecciones facilitadas, cambiarĆ” radicalmente en cinco aƱos: de las 4.500 t. de cosecha de este aƱo se pasarĆ” en 2028, dados los espectaculares incrementos anuales en la superficie plantada y las previsibles mejoras en los ren-dimientos, a ā€œal menosā€ entre 10.000 y 15.000 t –se triplicarĆ”, por tanto-. En esa campaƱa comenzarĆ”n a cobrar mayor relevancia las nuevas variedades mĆ”s productivas y con mayor porcentaje de frutos abiertos, que se han estado plantando recientemente, como las californianas Golden Hills/Lost Hills o Sirora, dirigidas al mercado de snacks.


Ante tal panorama, SuĆ”rez reivindicó preparar –ya- al sector para responder a los principales retos que pronto se presentarĆ”n o ya se estĆ”n dando. En primera instancia destacó el conflicto que genera, sabien-do que entre recolección y pelado y secado no puede transcurrir mĆ”s de 24 horas, el procesado de ā€œtantas variedades –hasta 15- con sus particularidades segĆŗn sean producción convencional o ecológicaā€. En pare-cido sentido, cuestionó si la producción mayoritaria de Kerman ā€œes la variedad de snack mĆ”s adaptada a Es-paƱaā€ y planteó la necesidad de trabajar un modelo que ā€œtanto en el campo como en la fĆ”brica produzca ca-lidad del fruto, homogeneidad, genere economĆ­as de escala, precios competitivos y garantice plazos de su-ministro razonablesā€. En este punto cuestionó la ā€œfalta de dimensión adecuada de muchas procesadoras con altos costes, que no garantizan ser eficientes, poder atender a los clientes y que comprometen la competi-tividad del cultivo y su rentabilidadā€. Y citó para ello la referencia californiana, cuyos principales proce-sa-dores tienen una capacidad mĆ­nima de 5.000 t./aƱo.


La jornada tambiĆ©n permitió conocer las grandes posibilidades del cultivo del pistacho bajo cer-tificación ecológica. Fue Juan Manuel SĆ”nchez, director gerente de CCAE –la certificadora de referencia para insumos orgĆ”nicos- quien expuso la incidencia que el Pacto Verde y las estrategias europeas ā€˜De la Granja a la Mesa’ y en favor de la ā€˜Biodiversidad’ asĆ­ como la PAC y sus ā€˜ecoesquemas’ podrĆ­an tener sobre el desa-rrollo del pistacho. Tales estrategias y las ayudas comunitarias que las apoyan, persiguen lograr antes de 2030 una reducción del 20% en el uso de fertilizantes, del 50% en el de fitosanitarios y que el 25% del suelo agrario europeo sea ecológico. Hoy, de hecho y segĆŗn explicó, los frutos secos ya son en EspaƱa el cultivo que mĆ”s superficie tiene certificada en ecológico: el 27%, por encima incluso de plataneras y subtropicales (21%) o viƱedo (15%). Y su principal mercado parece radicar en Europa: los seis primeros paĆ­ses con mayor gasto per cĆ”pita del mundo en este tipo de productos estĆ”n en el viejo continente (Suiza, Dinamarca, Austria, Suecia, Alemania y Francia). EEUU serĆ­a el sĆ©ptimo pero su producción ecológica en pistacho, al contrario que en EspaƱa, es anecdótica.


No obstante –como salió a relucir en el debate posterior a las presentaciones- el sector del ecológico debe superar ciertas ā€œdificultadesā€ impuestas por la Administración, como la actual norma que interpreta el uso de Fosetyl-Al, un fungicida de amplio espectro no autorizado en ecológico. En la actualidad, aunque no se detecten trazas del mismo en las analĆ­ticas y solo se presenten de fosfonatos, se considera positiva la muestra. Tal cosa –segĆŗn coincidieron en destacar todos los ponentes- ā€œse convierte en un autĆ©ntico escollo para el desarrollo del pistacho ecológico en Europaā€ porque amenaza con poner fin ā€œal plus de precio que los industriales estĆ”n dispuestos a pagar al agricultor porque estĆ© certificadoā€.


Foto de ā€˜familia’ con los miembros de las dos asociaciones (APG y CEP) posando durante una visita a una finca de pistachos de Toledo realizada antes de la celebración de la jornada en el recinto ferial de Talavera de la Reina



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